Días malos, días de reflexión

No siempre iniciar un día es una gran motivación en especial cuando sabes que el anterior no lo cerraste bien. Te cala profunda la sabia expresión de Pablo en Efesios 4:26.

Airaos pero no pequeis, no se ponga el sol sobre vuestro enojo

Es mas dificil interiorizar el enojo y las malas actitudes, pero es lo que mas experiencia tenemos haciendo, permitimos que nos tomen las emociones que nos dañan, y nos amargan el alma. Nos damos el lujo de llevarlas a la cama con nosotros y dormir en sus brazos, mientras nos susurran en medio de nuestro sueño. Cuando te levantas al día siguiente una semilla maligna de repente quizo germinar en tu corazón, y el sol de un nuevo día fortalece el desarrollo de sus raíces.

Ha sido demostrado que una planta durante el día invierte en el proceso de fotosíntesis, y redistribuye los recursos energéticos generados, pero es durante la noche en donde acelera su proceso de crecimiento.

El pararelismo espiritual con esto me apasiona, es sin duda la noche, nuestro tiempo de dormir el periodo de mayor intensidad en procesar las experiencias de día y asimismo cuando los espíritus inmuendos quierene ministra una mente traumada por experiencias de amargura, odia y conflicto. Por eso cuando en el día somos capaces de procesar nuestras emociones de la manera correcta, entonces logramos llevar cargas a los pies del Señor que si nos guardamos en el corazón ntienden a crecer y contaminar nuestro ser.

Atrévete a llevar tu vida a un nuevo nivel.

 

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